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Grandes éxitos de todos los tiempos (89) ‘The Show Must Go On’ (Leo Sayer)

By on Oct 24, 2018 in Castellano, Entradas blog | 0 comments

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Leo Sayer

 

Grandes éxitos de todos los tiempos (89) ‘The Show Must Go On’ (Leo Sayer)

A semejanza de Gilbert O’Sullivan, Leo Sayer también se dio a conocer en público con una imagen excéntrica. Si O’Sullivan había sorprendido con un perfil chaplinesco, Sayer lo hizo ataviado como un payaso; aunque más bien su disfraz tenía mucho más que ver con el de un pierrot. Una imagen que forjó porque simplemente creía que acompañaba muy bien a sus canciones. 

Escrita con la ayuda de David Courtney (que se convertiría en su letrista y productor), Leo Sayer saltó a la palestra de la popularidad en 1973 con ‘The Show Must Go On’, single que alcanzaría la segunda posición de las listas británicas a comienzos de 1974. Con una introducción (tiempo después eliminada en posteriores prensajes del tema) basada en la ‘Op. 68 – Entrance of the Gladiators’ del compositor checo Julius Fucik (1872-1916), una marcha de carácter patriótico que desde entonces es conocida por su interpretación en los circos cuando los payasos entran en escena, ‘The Show Must Go On’ se convirtió en un número de variedades en el que brilla el banjo retozón de Russ Ballard (entonces guitarrista en Argent, para poco tiempo después volar solo como compositor y productor), y el propio enfasis que Leo confirió al tema con su curiosa voz. 

 

El éxito de ‘The Show Must Go On’ fue refrendado por la versión que el grupo norteamericano Three Dog Night realizó en 1974 (número 1 de las listas pop del Cashbox americano); si bien ocasionó ciertas fricciones con el propio Sayer

 

El éxito de ‘The Show Must Go On’ fue refrendado por la versión que el grupo norteamericano Three Dog Night realizó en 1974 (número 1 de las listas pop del Cashbox americano); si bien ocasionó ciertas fricciones con el propio Sayer. Chuck Negron, uno de los vocalistas principales de Three Dog Night, escuchó la canción en Londres, y se la hizo escuchar a su productor, Jimmy Ienner, diciéndole que quería convertir ‘The Show Must Go On’ en el himno de su banda, cámbiandole el sentido de una de sus líneas. Ienner le comentó que prefería comentarlo con el propio Leo Sayer, pero Negron se negó. Así que la frase original de Leo “But I won’t let the show go on” (Pero no voy a dejar que el show continúe), se convirtió en “But I must let the show go on” (Pero debo dejar que el show continue), ligera variación, pero que cambiaba completamente el sentido e intención originales del texto de Sayer y Courtney: ambos habían escrito una canción que con aires circenses (acompañados de la imagen de Leo) intentaba reflejar de forma metaforica el descontento de un artista con los entresijos de la profesión: “Chica, aunque he elegido esta vida solitaria / Parece que ahora me está estrangulando / Todos los hombres salvajes, con grandes cigarros, y coches gigantescos / todos se rien de mí / estoy acostumbrado / Me han tomado por un tonto, oh, vaya tonto / He roto todas las reglas / Pero no voy a dejar que el show continue”. 

Durante meses el descontento -dicen que todavía hoy sigue- de Sayer con el cambio realizado por Chuck Negron volcó ríos de tinta en la prensa musical. Sin embargo, Leo reconoció que aquella variación le había abierto las puertas del difícil mercado americano, por lo que un día llamó a Chuck y le dijo: “Mira, sé que has dicho algunas cosas y yo también, pero has cambiado mi vida y me has llevado al éxito con vuestra versión”. Negron dijo que Sayer había sido muy amable, pero cuando realizaron tiempo después un show en Estados Unidos y cantaron juntos el tema, quedó patente que la “herida” no había cicatrizado, ya que cuando Chuck le miró en el escenario, Leo le dio la espalda. 


Texto y dibujo – Juan Manuel Escrihuela®

 

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